El 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad, reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde 2012. Esto se debe a partir de la iniciativa de Bután, país asiático que desde la década de 1970 mide la calidad de vida de sus habitantes con el índice de Felicidad Nacional Bruta (FNB).
El objetivo del organismo es fomentar a todos los países miembros a que adopten «un enfoque más inclusivo, equitativo y equilibrado del crecimiento económico que promueva la felicidad y el bienestar de todos los pueblos».
Si bien la felicidad es un objetivo universal al que todos aspiran, existen distintos modos de entender y practicar esta emoción tan buscada.

10 hábitos para mantener el buen humor y la felicidad.
Para alcanzar un estado de felicidad contante, es importante incorporar algunas acciones a la rutina para mejorar el ánimo. A continuación, los diez hábitos para mantener el buen humor:
Conversar con alguien o realizar algún tipo de terapia: hablar con alguien acerca de los pensamientos y las emociones es una gran manera de sentir que uno está acompañado. Pedir ayuda si es necesario o bien realizar estos intercambios puede proporcionar una nueva perspectiva y elevar el estado de ánimo.
Realizar ejercicio: la actividad física presenta grandes beneficios para la salud integral, puesto que libera endorfinas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que ayuda a reducir los síntomas de la depresión, la ansiedad, además de favorecer la salud cerebral y el bienestar general.
Disfrutar el tiempo de ocio: para mantener un buen humor, es importante destinar energía a los momentos libres entre el trabajo y demás responsabilidades. Permitirse descansar, darse gustos o llevar a cabo actividades de entretenimiento ayudará a mejorar el estado de ánimo y distenderse del estrés.

Socializar: un estudio realizado por la Universidad de Harvard durante 85 años fundamenta una correlación entre la calidad de las relaciones y su incidencia en la felicidad. Aquellas personas que contaban con vínculos cercanos y “cálidos”, no solo presentaban un mejor estado de ánimo, sino un buen estado físico general al envejecer.
Escribir los pensamientos negativos: anotar las emociones e ideas que transitan en nuestra mente durante ciertos momentos de dificultad o situaciones que hayan resultado estresantes es una gran actividad. Esto ayudará a desahogar y detener el autosabotaje.
Dormir lo suficiente: la Oficina de Prevención de Enfermedades y Promoción de la Salud (ODPHP) afirma que un buen descanso por la noche consiste en al menos 7 horas de sueño aproximadamente, lo que ayuda al correcto funcionamiento del sistema nervioso. Esto promueve el bienestar y mejora el estado de ánimo de cada día.

Perdonar: los rencores del pasado, arrepentimientos o ira acumulada por situaciones de la vida pueden atormentar los pensamientos diarios y, por lo tanto, nuestra felicidad. Perdonar puede ser un paso importante para alcanzar más plenitud.
Meditar: la ONU y la OMS en conjunto alientan esta práctica. Llevar a cabo esta disciplina diariamente contribuye al bienestar general y disminuye ciertos síntomas de ansiedad o estrés. Encontrar un hobby o actividad recreativa: establecer un momento de creatividad, deporte o desafío a nuestras capacidades y talentos promueve el autoestima y genera motivación, necesaria para la vitalidad.
Encontrar un hobby o actividad recreativa: establecer un momento de creatividad, deporte o desafío a nuestras capacidades y talentos promueve el autoestima y genera motivación, necesaria para la vitalidad.
Evitar el uso excesivo del celular: de acuerdo a una entrevista del Arthur C. Brooks, profesor de Harvard Kennedy School, utilizar los smartphones en exceso puede impedir la felicidad. Estos dispositivos generan una dependencia e impiden que el ser humano experimente momentos de introspección, aburrimiento y esfuerzo, necesarios para el bienestar general a largo plazo.




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